De esos en los que no te duele nada y tienes fuerzas...y de pronto zas!!!!
Así es como me siento antes de un atracón, como si me pillaran, y no puedo hacer más que rendirme. Me he comido 10 pastas de te.
No es que haya sido uno de mis mayores atracones, pero ahí lo tenemos. Otro fracaso. Hagamos un resumen de lo que ha pasado, a ver si puedo entender algo:
- Me levanto y se despierta la niña. Me hago mi infusión para el hígado y me la tomo. Preparo mis cereales y me los como. La niña no quiere desayunar así que la dejo.
- La visto, la lavo.
- Hago las camas y friego, con un programa de radio de fondo que me hace entender mucho sobre la autoestima.
- La niña juega aunque intranquila. Demanda mi atención, me sube la ansiedad.
- Me ducho con la niña en el carro.
- Hago la comida.
- Me tomo un zumo de verdura.
- Me tomo el ansiolítico.
- Sigo limpiando.
- Me tomo una infusión con extracto de alcachofa y espirulina.
- Dejo a la niña con mi madre y me voy a trabajar. He tenido contacto con otros niños y no me he sentido tensa como cuando está mi hija.
- Vuelvo y como.
- Vuelve mi madre con la niña y le doy de comer. Como estos días hace el tonto con la comida, mi ansiedad augmenta.
- Intento dormirla y se niega a dormir. Mi ansiedad augmenta: porque no podré estudiar y porque se me juntará con la hora del paseo y no podré ir, y porque necesito desconectar de ELLA.
Empiezo a pensar que mis últimos atracones son por ella. Porque no me siento bien como madre, me agobio y me exaspero. Tengo poca resistencia. Y necesito evadirme.
Así que como no se ha dormido, me he zampado las galletas con un cabreo immenso.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada