divendres, 20 de novembre del 2015

Una pequeña caída

Después de tres semanas en el paraíso, vino la tormenta

Bueno, no quiero dramatizar, porque ya sabía que podía pasar y estaba alerta. El caso es que con mi marido nos fuimos a pasar un par de días románticos y el tema de las comidas se me descontroló. Comí carne, dulces, café, como si nada. Porque claro, te vas por ahí unos días y resulta que te apetece portarte mal. 

Pues al volver, he notado que estoy mucho más negativa, tensa y con mucha rabia acumulada, hacia mi madre y hacia una persona que fue muy importante en el pasado. Un hombre, está claro, que no ha vuelto a mi vida, pero si a mis pensamientos, y no con la sensación de amor, sinó de desamor y rechazo. También me noto muy sensible al rechazo de mi hija, cuando no me quiere besar, me hundo.

Mi psicóloga ha estado de baja y no me ha podido atender, así que me he encontrado sin apoyo terapéutico.

Ayer tuve un atracón, después de comer, y en medio de una vorágine de emociones que me superan. Recuerdos, y rabia. Así que comí dulces, chocolate, y galletas, café  y leche.  Por supuesto a esto le siguieron los síntomas digestivos de dolor y diarrea. 

No estoy triste, estoy enfadada. Pero quiero seguir adelante, así que volveremos a poner el contador a 0 y volver a empezar. Eso si, creo que mucho más savia.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada